viernes, 8 de noviembre de 2013

BALANCE 2ª TEMPORADA "TRIALÉTICA" (OCT 12 - SEPT 13): NOTABLE "+"

Parece que fue ayer cuando me decidí a meterme en esta locura. Y aquí estoy, contando en este espacio las batallitas que cierran mi 2ª temporada de triatlón. ¡Ya van 2 años! Aunque soy de mala memoria, gracias a este "rincón personal" los recuerdos están tan presentes como si hubieran sucedido la semana pasada. Por ahí quedan mis primeros duatlones de montaña aún con gafas, mi debut en triatlón minisprint en Coruña, el 2º puesto en la prueba popular del duatlón de Santiago hasta terminar hace pocas semanas mi 2º triatlón de media distancia en Vigo,  llegando ya a las 50 competiciones. Por suerte, el camino ha sido intenso. La progresión y las ganas van en aumento, mezcladas en un cóctel con buena gente y esfuerzo a partes iguales. Cualquiera que empiece en un deporte, sea cual sea, no sabe lo que le deparará el futuro. En mi caso, no tenía expectativas de ningún tipo (y sigo sin tenerlas). El único objetivo ha sido siempre disfrutar.  Lo que tenía que competir y ganar para resarcir mi ego ya lo he conseguido con creces en el fútbol sala durante muchos años. El cambio de deporte me ha servido para cambiar las rutinas, darle mayor valor a las palabras esfuerzo y amistad y sobre todo para buscar mis límites. Tampoco puedo decir que el camino haya sido fácil. El que está metido en este "universo triatlón" sabe que si quieres progresar tienes que dejar de lado muchas cosas. Más aún si lo quieres hacer en la larga distancia. En mi caso, he colgado las botas totalmente tras más de 20 años jugando 3 o 4 partidos por semana, he dejado un poco de lado a mis amigos de toda la vida y familia y he sudado casi a diario duros entrenos (y otros no tan duros) para poder llegar hasta aquí. Sin presiones. Lo he hecho porque he querido y porque lo he disfrutado. Estoy donde quiero estar y sé a dónde quiero ir. Cerrando esta 2ª temporada ya estoy muy ilusionado por la siguiente y buscando nuevos retos para seguir descubriendo este deporte apasionante y lleno de sorpresas. Estas últimas semanas, para aliviar el mono, he releído un poco "mis aventuras" y me da la risa cuando leo "debuté en Riazor y por 1ª vez nadé 300 metros"... ¡300 metros! jajaja. Qué bonito es ser novato...
Después de una temporada de debut apasionante, esta 2ª ha sido también increíble. 11 meses llenos de grandes momentos y también de pequeños sinsabores. Empecé suave (era más listo que ahora...) y con alguna carrera popular, aunque pronto me di cuenta que si quería competir en serio tenía que dejar de lado las carreras y centrarme en el tri. Unas semanas después, las ganas de competir por las nubes me hicieron participar en un par de "ducross", pero varias caídas, un montón de lavadoras y 85 euros para la limpieza y arreglo de la btt me hicieron enterrar el hacha de guerra. Carretera y punto. La despedida de año fue una increíble inyección de moral tras lograr mi mejor marca personal en los 10 km de la San Silvestre Mugardos-Ares tras hacer el trayecto de 30 km para llegar con la bici. Los duros entrenos dieron sus frutos y a pesar del cansancio por tanta sesión los resultados fueron llegando en los duatlones hasta alcanzar un 5º puesto en Noia y un 2º puesto en Santiago (con podium incluido en la plaza del Obradoiro, inolvidable). También acerté en la decisión del cambio de club, el Triatlón Coruña, del que ya soy cronista oficial y que marcaría mi 2ª temporada, conociendo a gente increíble y que me ayudaría a conseguir mis objetivos, consiguiendo el trofeo al más combativo de la temporada (es lo que me queda...). El inicio de la temporada tri definiría mis objetivos durante la temporada: ir de menos a más en cada carrera peleando por llegar al top-20. Con mi natación no habría para más. Después de sobrevivir al oleaje en Arteixo, cerré la 1ª parte de la temporada con mi primer Half en Madrid, una carrera que nunca olvidaré, en la que salió todo genial (a excepción del nado sin neopreno). Después llegó el verano, las vacaciones, los viajes, el descontrol... y la falta de motivación. Pero ahí apareció mi nueva "cuchipandi", "los flechas rojas", que con las quedadas en Mera y en Montesalgueiro me dieron fuerzas para terminar el año con ganas y consiguiendo un resultado espectacular e inesperado en el Desafío Islas Cíes el día de mi cumpleaños, la guinda a esta 2ª temporada. En líneas generales, temporada fantástica. Como puntos negativos, el estancamiento en el sector de natación, imposible pelear por ganar pruebas; también el descontrol de los meses de verano; por el contrario, como puntos positivos, la progresión en los otros 2 sectores y la suerte de llegar a un club en el que me siento como en casa; y sin duda, el factor más importante, 0 lesiones.
Después de 2 temporadas tan buenas... ¿qué objetivos tengo para la 3ª? Ya metido de lleno en la categoría de veteranos, sé que a la 3ª no va a ser la vencida. En natación sigo estando pez; o mejor dicho, pato. Mis objetivos serán mejorar un poco la natación (lo que los milagros me concedan) y machacar el ciclismo y la carrera a ver si llego al top-10 en populares. En cuanto a las pruebas, he descubierto que me gustan mucho más los Olímpicos y los Halfs, así que definiré mi calendario de pruebas en torno a estas carreras y los sprints dependerán de las fechas, aunque participaré solamente en los que me queden cerca y me atraigan realmente. También buscaré nuevos retos en forma de travesías o pruebas ciclistas, amén de lo que pueda surgir. Lo más importante, como siempre, será tener ilusión por entrenar (difícil a estas alturas sin objetivos ni retos a la vista) y sobre todo tocar madera con las lesiones. Aquí llega el primer lunar. Esta 1ª semana de noviembre, la que debería ser mi primera gran semana de entreno, la estoy pasando en el sillón, con rotura de fibras en el sóleo derecho (la 1ª lesión grave que tuve hace 2 años y que me tuvo parado un par de meses) por cabezón y animal, tras meterme un entreno de bici + competición de carrera a tope en el inicio de la pretemporada. Además, sobrecarga en el triceps por hacer demasiadas remadas de natación que no había hecho antes. En fin, que estoy hecho un abuelete y no me queda otra que sentarme en el sillón resignado, al menos tengo tiempo a renovar este espacio personal. Eso sí, me subo por las paredes. Espero que mi lesión por idiotez no dure mucho y no trastoque mi inicio de temporada. Aunque como dice el refrán, lo importante no es como se empieza... ¡buena temporada a todos!

PD: aprovechando el tiempo libre y navegando por la red, voy descubriendo gente admirable que me motiva para dar el 100%, que me hace ver que lo importante es disfrutar y que aumenta mis ganas por volver a entrenar... aquí os dejo el enlace de alguien que demuestra que lo importante es participar y ante el que me quito el sombrero (y que me pone los pelos de punta)... 


miércoles, 6 de noviembre de 2013

50ª COMPETICIÓN: III C. P. NOVO MESOIRO: TARDE, MAL Y ARRASTRO

Domingo, 3/11/13, 10:00 h.
III C. P. Novo Mesoiro (La Coruña)
Distancia: 7 km
Inscripción: 3 euros
Dificultad: media-baja
Tiempo: 35'
Tiempo del 1º: 23' 27" (- 11'33")
Puesto: 490 de 764
Avituallamiento: agua, pan, mandarinas
Trayecto desde Betanzos (en bicicleta): 48' - 24 km
Puntuación: 7/10
Repetiría: SI


Dispuesto a terminar la semana "a lo grande", sonaba el despertador a las 7:45 h. sin saber todavía en qué medio de transporte iba a ir a la prueba. Si llovía, el coche y Patri serían mis acompañantes. Si el cielo lo permitía me llevaría "la flaca". Un vistazo por la ventana y toca apurar, hace bueno. Desayuno mientras hago la mochila mentalmente. No he dejado nada preparado y tengo que coger la bolsa, meter la ropa de carrera, ponerme la de ciclismo... y encontrar el chip. No aparece. Empiezo a ponerme nervioso y tras 15 minutos de búsqueda desisto. Cojo la bici y salgo tarde, para variar, a las 9 quemando rueda, pensando en que no llego ni de broma. Después de algo más de 45 minutos y a una media de 30 km/h, llego bastante justito, cansado y sin chip. Por suerte, me había apuntado para ver el debut de Oscar en una carrera popular y no tenía ningún objetivo. Había 
quedado allí con Oscar, Alexis y Josito y en 5 minutos hago una rápida transición en el coche de Oscar y aún me sobran 5 minutos para recuperar el aliento, trotar muy suave y ponerme en la línea de salida. Buen ambiente, buen día y un circuito de 7 km a 2 vueltas un pelín exigente para estas alturas de temporada por delante. Como tampoco quería ir de paseo, decido ponerme un poquito más adelante y les deseo suerte. Dan la salida y marco un ritmo fuerte, aunque sin ir a tope, sé que el primer km es subiendo y quiero ir en progresión. Así que voy buscando mi sitio mientras afronto la 1ª cuesta. Aunque es la 1ª vez que participo, conozco la zona y sé que aún queda. Regulo y aún así voy adelantando a los que se colocan "por encima de sus posibilidades". Afronto la 3ª rampa y el reloj me marca 3' 57" al paso por el primer km, vamos bien. Terminan las cuestas y tras mi "paso invisible" por la alfombra de los chips comienza la bajada por la calle paralela. Ahí me encuentro con otro colega llamado Dani y me pego a su estela. Sigo pasando gente y aún me quedan cartuchos, la cosa va bien. Acaba la bajada y llegamos a una zona llana de tierra donde tienes que vigilar con tanta gente para no meter el pie en un hueco o un charco. Tras una pequeña y fuerte subida abandonamos la tierra para iniciar la 2ª vuelta de la prueba. Justo en ese momento que empezamos
de nuevo a subir localizo objetivo: veo a Fede, de mi club, un poco más adelante. Aprieto, lo cazo y me dice que Juan está a 1 minuto. En ese momento mis gemelos me avisan, "te estás pasando". Tras 1 semana con 3 sesiones de piernas en el gimnasio y entrenando más de lo habitual la técnica de carrera, el olvido de las medias de compresión me puede salir caro. No les hago mucho caso y me lanzo a por Juan. En la 2ª cuesta lo veo y aprieto. Termina la cuesta arriba y lo tengo a 50 m. Me lanzo a tumba abierta y justo antes de llegar al km 5 (con el reloj en 19'50") y soplándole en la nuca, mi sóleo derecho y mi gemelo izquierdo dicen "basta". Por primera vez desde que empecé en esto tengo que parar. Intento rebajar tensión mientras no para de adelantarme gente. Estiro en la acera y pruebo a arrancar de 

nuevo. Es inútil, las piernas piden papas. Pasan Dani, Fede y me preguntan qué pasa. Mi cara de resignación lo dice todo. Intento trotar pero el dolor es intenso. Quito el "modo caza" y estiro un buen rato. Me da tiempo a pensar en frío y decido caminar un rato y esperar a Oscar para acompañarle en los últimos km. Pasa Alexis con buen ritmo, se nota que está enganchado. Josito, otro tricolega, decide pararse también y esperamos a Oscar para hacer los 3 juntos el último tramo, entrando en meta en 35 minutos con un dolor importante sobre todo en el sóleo derecho (el cual rompí al empezar a hacer tri hace 2 años) pero muy contento por el debut espectacular de Oscar, corriendo mucho mejor de lo esperado y con ganas de repetir. Lo felicito, hablo un poco con ellos, aprovecho para estirar y decido volver a casa de nuevo en la bici, muy suave para "testear" mis "heridas de guerra". A pesar de un pequeño dolor en el sóleo derecho parece que todo está en orden, creo que paré "a tiempo" y todo se quedará en una fuerte sobrecarga que me impedirá entrenar unos cuántos días. Espero que me sirva para aprender y no olvidarme más de las "medias de compresión"... a la izquierda podéis verme con Alexis, Josito y Oscar, "los 4 fantásticos". Toca hacer borrón y cuenta nueva, a entrenar duro para que esto no vuelva a pasar y dejar de hacer locuras, que uno ya empieza a tener una edad... ¡hasta la próxima carrera!

CLASIFICACIÓN III CARRERA POPULAR NOVO MESOIRO

lunes, 4 de noviembre de 2013

118ª SEMANA DE ENTRENO: SUBIENDO EL TELÓN...

A por la tercera. Después de bajar el telón de la segunda temporada y pasarme varias semanas navegando a la deriva y sin dar palo al agua, esta semana ha sido la última circulando por un agujero negro, sin rumbo fijo. Después de 2 años intensos con muchas competiciones a las espaldas (50 con la de este domingo), noto que me falta "la ilusión del debutante": de cuando vas a una carrera sin saber lo que te vas a encontrar, sin apenas dormir la noche anterior, que te hace ilusión hasta el agua del avituallamiento, miras a los primeros con admiración, recoges tu camiseta y piensas que no la vas a poner nunca para conservarla, no tienes ni idea en qué puesto vas a quedar ni contra quién vas a competir, no sabes dónde ponerte en la salida... esa ilusión que te lleva a hacer el primer km a 3'50" para terminar arrastrándote el último km en 6' y saliéndote el corazón por la boca. Ahora, ya "con el culo pelao", conoces todo de antemano: sabes a qué hora tienes que llegar, ya llevas el chip puesto de casa, eliges el color de la camiseta para reconocerte en las fotos, saludas a los 200 que corren siempre contigo, metes la camiseta de regalo en el cajón que está a reventar sin días suficientes para poder ponértelas todas... hasta conoces al speaker. Ahora, la ilusión es más limitada, sobre todo en carreras en las que ya has participado en ediciones anteriores. Por eso, hay que tirar de recursos y buscar nuevos retos y objetivos que te devuelvan la ilusión por entrenar y que no sea sólo el bajar el tiempo en la prueba. Porque, seamos realistas, yo no creo que fuera capaz de entrenar sin competir. No, perdón, no lo creo; lo afirmo. Soy animal competitivo. Por eso, estas semanas sin competiciones ni retos a la vista las he pasado con más pena que gloria. Me ha ayudado mucho salir con gente, sino contaría los entrenos con los dedos de las manos. Pero ahora, ya metidos de lleno en "la época invernal", es el momento de fijar nuevos retos para mantener la ilusión al máximo y progresar. Porque sin ilusión es imposible subir el nivel. Así que esta temporada tengo pensado participar en nuevas pruebas que me devuelvan las ganas del debutante, aún con la vista fijada en competir algún día en larga distancia. Mientras, intentaré competir estos meses en algunas carreras populares, después en los duatlones de carretera gallegos y después en los triatlones que me atraigan realmente, no en todos los que haya porque sí. La prioridad, olímpicos y halfs. Pero bueno, esto ya lo iré comentando a medida que vaya fijando fechas. Esta última semana en mi barco sin timonel fue así:

Lunes, 28/10/13: Gym: 55' + Natación: 50' - 1.5 km (técnica)
Martes, 29/10/13: Carrera: 1h - 10 km (técnica)
Miércoles, 30/10/13: Ciclismo: 2h 05' - 53 km + Gym: 30'
Jueves, 31/10/13: Ciclismo: 1h 50' - 49 km
Sábado, 2/11/13: Natación: 45' - 1.5 km + Gym: 1 h
Domingo, 3/11/13: Ciclismo: 1h 45' - 48 km + III C. P. Mesoiro (7 km): 35'. 

Natación: 2 sesiones - 1h 35' - 3 km
Ciclismo: 3 sesiones - 5h 40' - 150 km
Carrera: 2 sesiones - 1h 35' - 17 km
Gym: 3 sesiones - 2h 25'
TOTAL: 9 SESIONES - 11 h 15'

Con la motivación de competir el domingo, la semana empezaba bien. El ritmo de entrenos era muy bueno y el puente de jueves a domingo en el trabajo me iba a venir de perlas para darle caña al cuerpo. Pero el miércoles por la tarde todo se torció. Al anuncio de fuertes lluvias hasta el domingo se sumó un catarro con fiebre y cansancio general... ¡vaya puntería! Así que me puedo dar con un canto en los dientes con lo que conseguí al final, con mojadura incluida el jueves. El colmo de los desastres llegó el domingo. La carrera era en Coruña, a 25 km de donde yo vivo. Así que se me ocurrió ir en bici. Para variar, salí tarde, así que llegué a la carrera con una velocidad media de 30 km/h y sin descanso. Y sin las medias de compresión. Se da la salida y salgo a tope. Resultado: a los 5 km tengo que parar por 1ª vez desde que empecé en esto por una sobrecarga en gemelo izquierdo y sóleo derecho (este último no sé si será rotura, aunque creo que no). Como debutaba Oscar, lo esperé e hice con él los 2 últimos km, por lo menos recordé esa ilusión por debutar. Volví a casa en bici muy suave pero con molestias, a ver cómo se presenta la nueva semana, que debería ser la 1ª "en serio", y yo lesionado. Por no hablar de otra sobrecarga en el triceps derecho porque ahora nadando estoy realizando la fase de empuje por 1ª vez... Como punto positivo, espero que me sirva de experiencia, es la época ideal para que pasen estas cosas y toco madera para que pasen rápido y no se vuelvan a repetir. Eso sí, la ilusión por mejorar en esta 3ª temporada está intacta... ¡buena semana!
PD: en breve la crónica de la carrera... ¡felicidades Oscar!

sábado, 2 de noviembre de 2013

116ª y 117ª SEMANAS DE ENTRENO: SIN FE...TRI

Vergonzoso. Lamentable. Decepcionante. El vídeo que pone la puntilla a la guerra abierta desde hace meses entre la Fetri (federación española de triatlón) y sus deportistas es increíblemente bochornoso. Es increíble que el mejor grupo de triatletas del mundo (no lo digo yo, lo dicen los resultados) estén en esta situación con los directivos que les deberían ayudar y apoyar. No puedo creer que en la prueba "reina" de la temporada (liga de clubes), donde todo debería ser una fiesta, solamente veamos unas imágenes tan tristes y detestables. Casi tanto como los que se ríen de la situación que están viendo delante de sus narices. Porque no nos engañemos. La protesta es justa, minoritaria y tardía, pero los que aparecen en el vídeo riéndose de algo tan serio y decepcionante es para hacérselo mirar. Porque a mí me hace de todo menos gracia ver a Antón Ruanova, uno de nuestros cracks, encabezar la protesta de una forma tan tensa y algunos riéndose... ¿dónde está la gracia? en fin, vamos a lo serio. Y la pregunta es... ¿esto se puede permitir? Pruebas importantes fuera de temporada, prohibición de poner la publicidad de los patrocinadores (que son los que les dan de comer) en el tritraje, viajes pagados por los propios internacionales mientras el presidente de la Fetri se sube el sueldo hasta unos 66000 euros al año + dietas... y todo lo que desconozco. Y mis dudas son... ¿esto es una broma? ¿y hay que comérselo? ¿aún hay gente que se pregunta por qué no nos dieron los Juegos? Es difícil que alguien con 2 neuronas pueda entender como este hombre y sus secuaces pueden seguir "al mando" de la mejor generación de triatletas de nuestra historia y "al mando" de uno de los deportes de moda y con mayor expansión de los últimos años. Se me hiela la sangre viendo el programa encarcelados (buenísimo), como la gente se va a pasar años en la cárcel con sus vidas arruinadas porque les han pillado con 10 gramos de droga y estos chorizos que se ríen en nuestra cara y destrozan el deporte nacional quedándose el dinero que les corresponde a los deportistas conducen cochazos y viven en chalets. El mundo al revés. Y la última pregunta que me hago es... ¿cuál es el futuro? Porque está claro que la vuelta a la tortilla es imposible y también veo que los que mandan no tienen orgullo ni vergüenza. Llegados a este punto... ¿no se puede hacer nada para sacarlos de sus tronos y conseguir que nuestros pros se sientan protegidos, queridos y remunerados como se merecen? Yo aún tengo fe. Evidentemente, no en los que mandan. Tengo fe en todos los que amamos el triatlón, en que algún día estos "individuos" (esperemos que más pronto que tarde) ya no estén y consigamos que alguien con 2 dedos de frente haga las cosas con sentido y no para beneficio propio.
Y ahora sí, con la cena de fin de temporada de este fin de semana doy por finalizada la 2ª temporada y ya empiezo a planificar la 3ª, aunque con mucha pereza. Los entrenos salen a cuentagotas y la pereza es una constante. Con este panorama, las 2 últimas semanas fueron así:

SEMANA 116
Miércoles, 16/10/13: Ciclismo: 2h - 45 km + Natación: 40' - 1.2 km
Jueves, 17/10/13: Carrera: 55' - 11 km
Viernes, 18/10/13: Partido de fútbol sala.
Sábado, 19/10/13: Gym: 45' circuito + Natación: 35' - 1.2 km

Natación: 2 sesiones - 1h 15' - 2.4 km
Ciclismo: 1 sesión - 2h - 45 km
Carrera: 1 sesión - 55' - 11 km
Gym: 1 sesión - 45'
TOTAL: 5 SESIONES - 4 h 55' + partido fútbol sala 1 h.

SEMANA 117
Miércoles, 23/10/13: Ciclismo: 1h 35' - 45 km + Natación: 40' - 1.7 km
Viernes, 25/10/13: Gym: 30' circuito + Carrera: 1h - 10 km + Natación: 1h 15' - 2 km
Sábado, 26/10/13: Ciclismo: 1h 40' - 38 km + Carrera: 35' - 7 km

Natación: 2 sesiones - 1h 55' - 3.7 km
Ciclismo: 2 sesiones - 3h 15' - 83 km
Carrera: 2 sesiones - 1h 35' - 17 km
Gym: 1 sesión - 30'
TOTAL: 7 h 15'

Tranquilidad. Como punto positivo, cada vez tengo menos pereza para ir a entrenar, ya empezaba a preocuparme. La falta de objetivos y la vuelta a la oscuridad y al frío ha sido duro, pero ya voy aclimatándome. En el lado negativo, pocas horas de entreno y mucha desgana. Confío en que los objetivos de la nueva temporada me ayuden a sacar fuerzas y volver a estar pronto al 100%. Como anécdotas, esta semana tengo 2. La primera, después de una pachanga de fútbol sala de 1 hora con los amigos de siempre estuve 3 días con agujetas por todo el cuerpo (y yo jugaba 4 o 5 partidos por semana)... como cambia el cuerpo!! La 2ª, este sábado celebramos la cena de fin de temporada del club (Triatlón Coruña) y fue todo un éxito, con presentación de fotos, diplomas, premios y muy buen rollo. Sin duda, una parte muy importante para que haya conseguido tan buenos resultados este año. Ojalá que esta nueva temporada sea aún mejor. Para abrir boca, si no llueve esta semana participaré en una carrera popular en Coruña de 7 km. Aquí os dejo la foto de gran parte del equipo... ¡buena semana!

jueves, 17 de octubre de 2013

114ª y 115ª SEMANAS DE ENTRENO: WHERE IS THE LIMIT?

Estoy pensando en cambiar el nombre del blog y poner "la prensa rosa del triatlón". Me aburre. Hablar siempre de lo mismo me aburre. Pero al igual que hace unas semanas el "trending topic" era "el flipatleta", del que ya dejé clara mi opinión, esta semana el tema de actualidad (que debería ser José Manuel López y sus 30 ironmanes, ante el cual me quito el sombrero) es el "Red Bull 7 Islands" y del que también quiero opinar, aunque será redundar en lo mismo. Pongámonos en situación. Una persona que se fija el reto de hacer 7 ironmanes en 7 días en las Islas Canarias (una locura como otra cualquiera). No lo consigue y vuelve al año siguiente (hace unos días) y vuelve a abandonar en el 2º día. Al siguiente minuto, críticas (negativas, claro) por todos lados. Bueno, en realidad, las críticas ya le llovían antes de empezar. La verdad es que no conozco casi nada de la vida de "Josef Ajram" ni sus locuras. No sé si es un "flipatleta", un "crack mediático" o un apasionado del deporte. Sólo sé que cuando me metí en este mundillo del tri me llamaron la atención sus retos, que me gustó el "slogan" (de hecho me compré unas pulseritas con la frase, soy así de simple) y que su hermano tiene un blog bastante chulo el cual sigo habitualmente. Hasta ahí. Está claro que los que le critican saben más de su vida que yo (o eso quiero pensar), pero mi pregunta es... ¿a quién ha matado este tío? ¿Le ha robado o quitado el trabajo a alguien? Porque en este país hay varios tíos que por dar patadas a un balón tienen 15 ferraris, casas de lujo y una habitación para el perro más grande que mi casa... y se gastan miles de euros en caprichos (pagados de nuestros bolsillos) y todo el mundo les adora y les besa el culo si los ve por la calle. Por poner un ejemplo, vamos. Y este "tricolega" (porque cualquiera que practique triatlón en cualquiera de sus versiones para mí es un tricolega) por conseguir patrocinadores e intentar conseguir un reto le dan cera por todos lados. No lo entiendo. A ver, ¿a cuántos de los que le critican no les gustaría estar en su situación? Ojalá yo tuviese patrocinadores que me pagaran la bici, el neopreno, los geles, las zapas... No sé si "el bueno de Josef" es un prepotente, un chulo o se cree un crack, aunque si así fuera con tal de no seguirlo ya está, aunque con el número de seguidores que tiene dudo mucho que sea así. A mí me da igual, sólo sé que gracias a gente como Josef, David Meca o Jesús Calleja la gente conoce sus deportes y empieza a practicarlos. Sí, harán trampas (o no), pero ¿cuántos deportistas de élite a los que admiramos no las hacen? ¿en qué nos afecta realmente que promocionen su deporte y consigan subvenciones para realizar sus retos? (creo que la respuesta se llama envidia). Cualquiera de los que entrenamos y competimos habitualmente conocemos en mayor o menor medida dónde está nuestro límite (y él también), solamente es una forma de llamar la atención. También sabemos que hay 10000 triatletas mejores y que se tienen que buscar la vida pasando completamente inadvertidos. La culpa (si es que tiene alguna) no es suya, está claro que los medios de comunicación tendrían que alabar y copar portadas con Gómez Noya, Mario Mola, Eneko o Raña (6º en Hawaii y casi ni una triste noticia), pero sólo vende si Cristiano pierde un calcetín y, al menos, gracias a Josef se habla algo más de triatlón. Bien o mal, pero se habla. Así que, sin querer dar más vueltas al asunto, a mí me fastidia que no haya conseguido su reto, me alegro de que haya dado a conocer este deporte (a su manera) y ojalá pueda cumplir, al igual que todos los que estáis leyendo esto, muchos más retos en el futuro.
Y en cuanto a mí, más de lo mismo. Con el ancla puesta. La cabeza no va y solamente salgo a entrenar si quedo con alguien. La piscina, pereza total. Así que habrá que seguir cogiendo ritmo poco a poco para cuando me vengan las ganas (que espero que sea pronto) la máquina ya esté engrasada. Las semanas fueron así:

SEMANA 114
Viernes, 4/10/13: Gym: 30' circuito + Carrera (cinta): 30' - 4 km
Sábado, 5/10/13: Ciclismo: 1h 30' - 40 km + Carrera: 30' - 6 km
Domingo, 6/10/13: VII C. P. Coruña 10 (10 km): 40' 42".

Ciclismo: 1 sesión - 1h 30' - 40 km
Carrera: 3 sesiones - 1h 40' - 20 km
Gym: 1 sesión: 30'
TOTAL: 4 sesiones - 3h 40'

SEMANA 115
Lunes, 7/10/13: Ciclismo: 2h 05' - 52 km + Natación: 25' - 1 km
Miércoles, 9/10/13: Ciclismo: 1h 55' - 52 km
Viernes, 11/10/13: Natación: 1h - 1.2 km (en Perillo con los del club)
Sábado, 12/10/13: Ciclismo: 1h 45' - 45 km + Carrera: 35' - 7 km

Natación: 2 sesiones - 1h 25' - 2.2 km
Ciclismo: 3 sesiones - 5h 45' - 149 km
Carrera: 1 sesión - 35' - 7 km
TOTAL: 5 sesiones - 7 h 45'


Resumiendo, vago de "cajones". Espero que la tontería se me pase pronto porque sino en los duatlones van a tener que esperar por mí para el cierre de control. Después de 3 semanas en "off", entrené muy suave un par de días para dar el pistoletazo de salida a la nueva temporada con la Coruña 10, haciendo de liebre de mi cuñado Marcos y sintiéndome muy bien para las piernas que llevaba. Y esta última semana la ha salvado Javi y sus salidas a 2 ruedas, que me ha obligado a dar pedales y a esforzarme un poco, porque sino habría entrenado aún menos que la semana anterior. La nota positiva ha sido mi estreno en natación con mis compis del club. Para ver si mejoro algo mi "punto débil" (aunque débiles son los 3), voy a ir a nadar los viernes con mis compañeros del Tri Coruña y su entrenador. Este viernes pasado fue mi puesta de largo. Resumo diciendo que tragué varios litros de agua y descubrí nuevos músculos en mis antebrazos. No digo más, espero que este nuevo empujoncito sirva para algo, aunque si sigo practicando el "sillón-ball" tan a menudo voy a ir como los cangrejos... Confiemos en que la búsqueda de nuevos retos para esta temporada me ayude a volver a entrenar con muchas ganas y poder dar el 100% en cada entreno... ¡buena semana!

jueves, 10 de octubre de 2013

49ª COMPETICIÓN: VII C. P. CORUÑA 10: ARRANCANDO...

Domingo, 6/10/13, 11:00 h.
VII Carrera Popular CORUÑA 10
Distancia: 10 km
Inscripción: 5 euros
Dificultad: baja
Tiempo: 40' 42"
Tiempo del 1º: 29'46" (-10' 56")
Puesto: 365º de 2420
Avituallamiento: agua, powerade, pan, fruta (+ camiseta)
Trayecto desde Betanzos: 25 min - 25 km
Puntuación: 7/10
Repetiría: SI

Aún con la cabeza metida en la 2ª temporada, llegaba este clásico en mi calendario que marca el inicio de mi 3ª temporada de tri y me despierta del sueño de mis 3 semanas de parón deportivo. Toca volver al trabajo, aunque el coco todavía no ha desconectado. Mal asunto, así que lo haré de forma muy progresiva y escuchando al cuerpo y sobre todo a la cabeza.
8:00 h. "Buff, para que me dejo liar". Unos días antes mi cuñado Marcos me anima a que participe en la prueba. Sin ganas, al final la participación de mis sobrinos en la carrera de menores decanta la balanza a iniciar la temporada antes de tiempo. Y es que las 3 semanas de parón se me han pasado volando. "¿Otra vez a empezar? Tierra trágame". En fin, arriba. Como aún es temprano, aprovecho para ver la salida de la Fórmula 1 (que es lo más interesante) y desayunar. Esta vez sí, teniendo en cuenta que no tengo que preparar la mochila como en el tri, salgo con tiempo para ir a recoger el dorsal. Llego a las 9:30, más sólo que la 1. Patri esta vez decide quedarse, ya iba a estar muy bien acompañado por los compis del club. Aún le quedan muchas. En la zona de meta no hay casi nadie. Eso sí, hace un frío que pela. Menos mal que la carrera es tarde.
Al haber llegado tan temprano aparco sin dificultad por los alrededores y voy al Casino, donde me espera Juan (de mi club) que muy amablemente me ha cogido el dorsal, evitándome colas y prisas (¡muchas gracias!). Comentamos un poco la temporada y las perspectivas para la siguiente. Llega Fede y mientras charlamos se va acercando la hora. Mientras ellos se preparan salgo de nuevo a la "zona 0". Ya hay ambiente. Pero sigue haciendo frío. Veo a mi cuñao Marcos, que está con Alberto y Carlos, otros colegas que se están animando al tri. También está Carlos, de mi club. Nos ponemos a calentar y sigo
con la sudadera. Tras 10 minutos de trote y un par de progresiones, ya me sobra. A falta de 5 minutos, nos dirigimos a la salida. Como mi objetivo es iniciar la temporada, me coloco con Marcos (mi cuñado) y Alberto en el cajón de 47 a 53 minutos (mi marca es de 38...). A pesar de todo, hay nervios. Debe ser genético. Como siempre, los colores están mezclados y las cintas que separan los cajones se rompen. Ya es tradición. Se da la salida y tardo casi 20 segundos en cruzar la línea. Temperatura perfecta, ambientazo y objetivo: hacer de liebre de mis 2 guardaespaldas. El primer kilómetro sigue la hoja de ruta, zigzaguear a 
izquierda y derecha buscando adelantar posiciones sin acelerarse demasiado. A los 500 m. me pasan Marcos y Alberto. "Tranquilos, queda mucho". Ni caso. Les sale el lactato por las orejas y van en busca de su mejor marca. Resoplo y les persigo. Los cazo un poco más adelante, después de hablar un rato con Carlos (otro runner betanceiro) y les digo que dejen de hacer el tonto y me sigan, que vamos a hacer 40 minutos. Mientras hablo me noto un poco sobrao. No sé siquiera si seré capaz de hacerlo a estas alturas de temporada. Además, llevo las piernas cargadas de la sesión de bici+carrera del día anterior. Pero fue lo único que se me ocurrió decirles para que aflojaran el ritmo de suicidio que les haría explotar en el km 5. Miro el reloj. Hacemos los
 2 primeros kilómetros a ritmo de 4 min. Vamos bien, mejor de lo esperado. Al final voy a tener que forzar. Mi idea era repetir lo del año pasado (sobre 44 minutos), pero a ver quién le quita la ilusión a estos 2. Así que aprovecho los ánimos de la gente al paso por el Castillo de San Antón e iniciamos la primera cuesta. El sol empieza a calentar y me centro en la respiración. Al final de la cuesta se ve la larga recta de corredores hasta Adormideras. Como corre la gente. A ver, podría estar más adelante, pero el nivel ha subido mucho. Tampoco voy para tirar cohetes y va mucha gente delante. Sigo marcando el ritmo e iniciamos la 2ª cuesta, la única que te puede dejar tocadito para la 2ª parte de la carrera, la más importante. Aquí me encuentro a Arturo,
del club, que va con su respiración agónica pero sin bajar el ritmo. Al final de la cuesta, empieza para mí la verdadera carrera. Queda la mitad, por el paseo marítimo, picando para abajo. Aprieto un poco y vamos adelantando gente sin parar. Cada poco voy mirando y me siguen sin problemas. Van sobraos. La recta del paseo, a la altura del hotel riazor es espectacular. Se agolpa un montón de gente y te sientes "importante". El ritmo sigue siendo el planificado, todo va según lo previsto. A la altura del playa club (km 7) ya se ve a la cabeza de carrera enfilar la recta de Rubine. Van como flechas, casi no tocan el suelo. Este tramo también me gusta mucho. Te vas cruzando con gente conocida y marcas las 
referencias. Un poco antes del giro en la Casa del Agua, veo a Juan Sotomayor y a Fede un poco más atrás, carrerón de los 2. Miro hacia atrás y Marcos empieza a ceder. Lo animo y dice que siga. Pero como buena liebre aflojo un pelín y mantengo la distancia. Ya en la Plaza de Pontevedra, veo que Alberto tiene ganas. Así que decido tirar un poco más hasta la entrada a los Cantones. Ahí le digo que tire que va a hacer 40 minutos y me paro a esperar a Marcos para ayudarle en este último km, que es el peor, cuando crees que queda poco y faltan 2 rectas que se hacen eternas. Va fundido. Pero no paro de animarle, hasta el punto de ser pesao, y decirle que Alberto está ahí delante. A falta de 500 m. paso a Juan, de mi club, que va muy justito, le sobraron 2 km. Le animo y sigo con Marcos.
Quedan 300 m. y vemos a Alberto. Así que aprieto un poco y entramos en meta un servidor, Marcos y Alberto, los 3 seguidos, consiguiendo los 2 mejor marca personal y parando el crono en 40'42", mucho mejor de lo previsto. Objetivo cumplido. Tras un buen y rápido avituallamiento, charla con los amigos y después a ver a mis sobrinos. Aquí es donde baja mi puntuación de la prueba y donde expreso mi queja formal: me parece increíble la mala organización de las pruebas de menores. Vaya caos. Yo creo que para hacerlas así, mejor no hacerlas. Si secuestran a varios niños nadie se entera. Sí, es duro, pero es lo que viví. Padres y niños mezclados, nadie sabía dónde colocarse, empujones, no se oía al organizador, sin vallas, la llegada un despropósito... Así como la carrera popular es un 10 de organización y ambiente, la de los pequeños me pareció lamentable. Sólo hay que ir a Sada dentro 7 días para ver cómo se debe hacer. Sí, son menos, pero no tiene nada que ver, hay formas y formas de hacerlo. Y si no se sabe o no se puede, mejor no hacerlo. En fin, de todas formas disfruté mucho viendo correr a mis sobrinos, que ya apuntan maneras... ¡hasta la próxima carrera!

sábado, 5 de octubre de 2013

LA PREVIA: VII C. P. CORUÑA 10 (DOMINGO, 6 / 10 / 13, 11:00 h.)

Una vez más, llega la Coruña 10, que ya se está convirtiendo en un clásico de inicio de temporada. Junto a la carrera del agua en Sada (a la que no podré acudir la semana que viene), es mi carrera favorita del otoño coruñés con un recorrido y ambiente espectaculares. Además, igual que el año pasado, marca el final de una temporada y el inicio de otra. Hace 12 meses, empezando mi 2ª temporada en el triatlón, me la tomé como un entreno haciendo un tiempo muy discreto, igual que pienso 
hacer este año, con 3 semanas de descanso absoluto a mis espaldas. Vamos con la prueba. La salida se dará a las 11 de la mañana, momento en el que el suelo coruñés temblará por el paso de cerca de 3000 personas en busca de la gloria. A diferencia de los 10 km que se disputan en abril (paralelos al maratón), algún iluminado ha conseguido retrasar 2 horas la salida y evitarnos el madrugón. Se agradece. El recorrido tampoco será el mismo que el de abril. La salida será en el Obelisco, demasiado estrecha (más aún si sólo se utilizan 2 carriles) para la cantidad de personas que participamos. Habrá varios cajones pero, al igual que el año pasado, casi imposible controlar que la gente los respete. Es decir, con suerte se puede empezar a correr con normalidad a partir del km. 2. Después de una difícil salida, las tropas de "María Pita" nos dirigiremos hacia el Castillo de San Antón y la novedad este año llegará tras subir la única cuesta de todos los años, antes de Adormideras: según tengo entendido, este año giraremos a la derecha pasando por Adormideras, la zona de los menhires y por detrás de los campos de fútbol. Es decir, se endurece la prueba. Toda esa zona es en pendiente hacia arriba y más de uno pagará la novatada, sobre
todo si no se sabe regular. Tras saludar a la Torre de Hércules, enfilaremos el paseo marítimo para disfrutar de un espectacular día que se presenta soleado y con buena temperatura. Al llegar al estadio de Riazor, a la altura de la Casa del Agua, giro y vuelta hacia los Cantones donde, como siempre, el último km se hará eterno pasando al lado de la zona de meta y teniendo que continuar hasta María Pita para volver a girar y esta vez sí levantar los brazos al completar los 10 km y cruzar la línea de llegada. El precio de 5 euros me parece muy bueno para la experiencia que se vive en carreras como ésta. La salida se realizará con 5 cajones. Yo estaré en el 2º, corredores entre 37 y 42 minutos. Mi marca hace unos meses fue de 38 minutos, aunque no voy a dar el 100%. Además, 
como ya he dicho, no es una carrera para hacer marca, teniendo en cuenta la salida y la cantidad de gente. Mi objetivo es pasarlo bien, estar con los amigos y compañeros del club y disfrutar de la prueba que marca el inicio de mi 3ª temporada en el triatlón. Espero que todo vaya muy bien y sea una gran mañana de atletismo. Además, al finalizar la carrera participarán mis sobrinos en la prueba de menores y eso aún será más emocionante... ¡nos vemos en Coruña!

miércoles, 2 de octubre de 2013

112ª y 113ª SEMANAS DE ENTRENO: EL DEPORTE NACIONAL

Me cabrea. Tener que hablar de esto me cabrea. Pero necesito desahogarme (qué mejor sitio que este) y comentar un rato sobre el deporte nacional. Y no es el fútbol. Ojalá. Tampoco la envidia, que puede ser sana. Es un derivado: el critiqueo. Sí, España es el único país donde se critica el 100% de lo que pasa. Da igual si está bien o mal. Se critica. El 99% por envidia insana, de la que hace daño. Y saco este tema a raíz de navegar un poco por la red y leer algo llamado "el flipatleta", trending topic en los foros de tri. ¿El flipaqué? Tengo que decir que lo leí hace unos cuántos días y muy por encima viendo el enfoque (negativo) de la noticia. Como siempre, hay opiniones para todos los gustos. Aquí va la mía. Me fastidia mucho que seamos tan envidiosos y nos "j..." que triunfe nuestro vecino. Tristemente es así, por eso a España le va como le va y cuando vemos a un equipo (por ejemplo, la ÑBA) que se llevan bien nos parezca la leche y sea noticia, cuando debería ser lo normal. No está mal reírnos de nosotros mismos y a veces de los demás. Pero siempre con respeto. Y creo que muchas veces no se tiene, por envidia. En el caso del flipi, ninguno. Si el de al lado lleva ruedas de perfil, lo critico ("vaya flipao"); si el otro nada más que yo ("vaya matao, lo que debe entrenar" o "lo que se meterá"); si va más lento ("vaya pringao, lo miro por encima del hombro"); y así un largo etcétera. Lo más triste es que lo hacemos con gente a la que conocemos y a la que no conocemos. Y lo que es peor, sin que nos afecte para nada lo que utilice o lo que haga. A mí qué más me da que lleve un bicicletón de 6000 euros (aunque ande para atrás) o que llegue de último 3 horas después de mí... ¡olé sus huevos! ¿No debería animarle y ayudarle por practicar el mismo deporte que yo y ser otro triloco más? Es que no entiendo nada. ¿No me compraría yo una bici de 6 kg, un traje de neopreno de 600 euros, el garmin 910 y todo lo que me diera la gana si me sobrara la pasta? Igual no, pero por qué tengo que criticar que los demás lo hagan, de verdad que no me entra en la cabeza. En mi club tengo varios compañeros con una pasada de bicis y equipados como Eneko Llanos y son unos cracks que te ayudan y aconsejan en todo. Otros que me sacan las pegatinas y nunca presumen de nada. Y otros que llegan en el furgón de cola y siempre están de buen humor y con ganas de hacer equipo. Y yo me saco el sombrero por cada uno de ellos. Cuando voy a las carreras claro que me fastidia que me ganen, pero no critico al que corre más ni al que corre menos, ni al que tiene mejor o peor material que yo. Me alegro del ambientazo que hay y de poder participar, para la próxima intentaré correr más. Y punto. Vaaaale, siempre hay (como en todos los ámbitos de la vida) el "flipao" que se cree mejor que los demás o los que critican todo, pero esos son los menos y tristemente suelen ser los que "acaban de llegar" que se creen que se van a comer el mundo o les da rabia ver el nivelazo que hay y critican todo lo que se mueve para que su ego siga intacto. Aún no he oído a ningún "pro" menospreciar a los que empiezan. Todos sabemos de qué va esto, no hay milagros. El que entrena mejora y punto. Ni ruedas, ni neoprenos ni potenciómetros. Esfuerzo y constancia. Y digo "pros" por diferenciar de otro término muy extendido... "globero". ¿Globequé? Que conste que no lo critico. Aunque yo prefiero que me llamen triatleta o en su defecto trialeta. Para mí "pros" son Noya, Eneko, Mola y 10 más. El resto somos triatletas populares, mejores o peores. Y muy orgulloso de serlo.
También están los que critican cualquier prueba: si no dan aquarius, si dan cocacola, si no llegan las camisetas, si es muy cara, si es barata, si hace sol, si hace frío, si es temprano, si es tarde, si somos muchos, si somos pocos, si el agua está fría, si hay cuestas, si no las hay... T-O-D-O. Muy poca gente sabe lo difícil y el tiempo que lleva organizar una prueba. Y aún más hacerlo bien y controlar todos los frentes. Creo que el 90% de las pruebas en las que he participado están bien organizadas, y han sido muchas. Sí, siempre se puede mejorar. Pero ahí es dónde está bien hacer una crítica constructiva, que los organizadores (deseosos de haber hecho una gran prueba, no creo que lo quieran hacer mal a propósito) acogerán con los brazos abiertos para hacerlo aún mejor el año que viene. Es decir, criticar para sumar, no para restar. Y si crees que alguna prueba se ha hecho con afán recaudatorio, con no ir el año siguiente ya está.
Y siguiendo con el critiqueo, un par de ejemplos más que me hacen pensar si no nos estaremos volviendo locos, si el tiempo libre afecta tanto a las neuronas o si realmente es cierto que los programas de telecinco tienen esa cuota de audiencia (algo que sólo puede pasar en España). Ahí va el primero. Leyendo un foro de tri, alguien comenta que hizo un "medio ironman". Y de repente le salta otro que hable con propiedad, que el ironman es una franquicia y que debe llamarlo triatlón de media distancia. Pero todo ofendido, además. Buff, qué ganas de tocar la moral. "¿Franquiqué?". Vamos a ver, por ejemplo una persona que decide ponerse de reto hacer un triatlón y viendo el boom que hay dice "pues hago un medio ironman" (término que todo el mundo entiende), ¿qué tiene de malo?. Es como en mi profesión, "no digas gimnasia, di Educación Física". A ver, está bien hablar con propiedad. Pero en pleno siglo XXI y metidos de lleno en la generación iphone wasapera tampoco es para ponernos "tiquismiquis", no? Segundo ejemplo: sigo navegando y veo a uno en un foro que habla "ASÍ", en mayúsculas; y va el siguiente y le dice: "te agradecería que no gritaras"... JAJAJAJA. Lo siento, me tengo que reír. Vale, no sabía que escribir en mayúsculas era gritar. Pero jod..., si le apetece escribir en mayúsculas o resaltar algo tampoco creo que te "reviente el tímpano" a través del ordenador. Sin más comentarios.
No me extraña que no nos den los Juegos y que programas como Sálvame (los reyes del critiqueo negativo) sean los más vistos en los últimos años. Da igual si lo ves o no. Somos todos iguales. Sí, tú también. Y yo. Lo criticamos todo. Y alguna vez no está mal, pero por favor, que sea para mejorar y no para pisar a mi amigo, vecino o colega español que triunfa y seguir siendo el muñeco roto que ve el resto del mundo.
Cambiando de tema, tras el "medio ironman" de Cíes decidí tomarme el mes de descanso (necesario sobre todo a nivel mental, ya lo podéis ver), analizar todo lo bien que me ha ido esta temporada y coger fuerzas para iniciar en breve la 3ª. Quitando un par de salidas en bici por morriña y por hacer equipo, me lo estoy tomando al pie de la letra. Noto que he ganado peso y a mi cabeza ya no le apetece entrenar. Me va a costar. En algo más de 15 días este es todo mi bagaje deportivo:

Domingo, 22/9/13: Ciclismo: 2h 30' - 61 km
Jueves, 26/9/13: Ciclismo: 2h - 50 km

Esta semana, si mi cabeza me lo permite, intentaré sacar fuerzas para iniciar con mucha calma mi 3ª temporada, igual de ilusionante o más que las anteriores y buscando nuevos objetivos que ya estoy perfilando. Sin más, no quiero seguir "criticando". Los que me conocéis sabéis que no lo hago. Y en todo caso de forma positiva. Simplemente me fastidia que siendo el país con mayor nivel deportivo a nivel mundial nos dediquemos a despellejarnos vivos y nos fastidie que nuestro paisano sea mejor que yo, que tenga más dinero o que le vaya bien, mientras seguimos pagándole el sueldo a Cristiano y compañía por darle patadas a un balón (y soy futbolista de toda la vida). Ojalá pronto toda esa envidia insana y ese mal rollo se invierta, nos apoyemos unos a otros y consigamos que deportes como el triatlón nos ayuden a salir de la crisis a través de sus valores: compañerismo, esfuerzo y constancia... ¡buenos entrenos!

sábado, 21 de septiembre de 2013

48ª COMPETICIÓN: I DESAFÍO ISLAS CÍES: LA GUINDA DEL PASTEL

Domingo, 15/9/13, 8:00 h.
I Desafío Islas Cíes (Vigo)
Distancia: Half (1.9 + 90 + 21)
Inscripción: 125 euros
Dificultad: baja (circuitos llanos) (no drafting)
Tiempo: 4h 36' 23"
Tiempo del 1º: 3h 59' 36" (- 36' 47")
Puesto: 103º de 405
Avituallamiento: geles,barritas, powerade, agua
Trayecto desde Betanzos: 1h 30' - 147 km
Puntuación: 8/10
Repetiría: SI
Muchas emociones. Y poco espacio para poder expresarlas todas. Ha sido muy grande. Tantos meses de preparación junto a mis compañeros del club, tantas horas de rodaje con el objetivo entre ceja y ceja y por fin llegó el día. Un día marcado con letras de oro en mi agenda con la fusión de mi gran objetivo de la temporada y mi 35º cumpleaños. Tenía que salir bien. Y así fue. Además de la carrera, ésta sería como mi 1ª prueba "por equipos" al compartir experiencia con varios compañeros de fatigas de mi club, el triatlón coruña. Todo empezó el día anterior. Base de operaciones: hotel Samil, a 3 km de la organización y los boxes. Allí haríamos la previa de la carrera, con cena incluida Como siempre, salgo un pelín tarde y cuando llego al hotel ya están todos en la zona de boxes. Así que cojo el coche, me despido de Patri que aprovechara el buen tiempo para darse un paseíto por Samil (una zona muy chula, por cierto) y llego a "la zona 0" sobre las 19:00 h. (el check-in era de 16:00 a 20:00 h.). Cuando llego, me encuentro a mis compis del club con todo listo, así que tras aguantar los vaciles de "siempre llegas tarde" me como 20 min. de cola para recoger el dorsal y meto la bici en boxes pasando unos minutos de la hora límite. Además de la bici, decido dejar también el 
casco para no tener que hacer cola a la mañana siguiente para volver a hacer el check-in. Ya estoy nervioso. Tardo 5 min. en darme cuenta que el plástico que nos dan para que no se moje la bici por la noche hay que meterlo por debajo de la barra. "Tranquilo, Jose, aún queda mucho". Salgo pitando de boxes al campo de fútbol anexo, donde comenzaba el "briefing" o charla técnica a las 20:00 y donde ya está todo el mundo. Las gradas están bastante llenas pero por suerte Héctor (de mi club) me cede el sitio en 1ª fila y desde allí veo a un montón de amigos que no podían perderse el desafío: Rómulo (del Beariz), Jaja (del "Esteiro Team") y David (mi compi asturiano de Inef, con el que compartí muchas cosas y hacía más de 10 años que no veía... ¡vaya coincidencia!).
Me alegro mucho de verlos, soy muy de equipo y me siento más "en familia". El "briefing", que dura cerca de 1 hora, transcurre con normalidad, explicándonos el folleto que nos dieron al recoger el dorsal donde viene todo perfectamente descrito: horarios, circuitos, normas, avituallamientos... Por contar una anécdota, la jueza se equivocó con la distancia drafting que dejaba en 1 metro lateral y 3 metros por detrás. 5 minutos después rectificó (3 m. lateral y 10 m. detrás) y se oyeron suspiros (los buenos de alivio y los paquetes, como yo, de resignación). De vuelta al hotel y tocaba cena. Gracias a Diego y a Bea (del club), el hotel nos había preparado un buffet con "menú triatlético", aunque a la hora de repartir "invitaciones" se les fue de las manos y nos juntamos más de 60 personas entre participantes y familiares (con hermanamiento incluido con el NoSportLimit). Las mesas no eran muy grandes, aunque tuve la suerte de poder compartirla con varios pesos pesados de mi club (Héctor, Julio, Arturo, Pope y Roberto) y nuestras respectivas. Muy buen rollo, da gusto con gente así. En esta mini-concentración el 1º plato estaba claro: los espaguetis volaron y hubo que reponer. Yo imitaba al resto, porque no soy muy de normas y siempre como lo que me apetece. Esta vez no.
Ya estaba lleno, pero la gente seguía comiendo, vaya saque. Así que como no me apetecía repetir, de 2º tocó pollo con patatas para terminar con tarta de almendra. Faltaron las transiciones, vaya enchenta. Después de echarnos unas risas durante la cena, unos cuantos decidimos ir a dar un paseo por los alrededores del hotel y pude disfrutar de las batallitas de nuestros veteranos de guerra curtidos en mil batallas triatléticas. ¡Qué rabia que ya fuera tan tarde, escuchar experiencias vividas me encanta! A las 23:00 h. de vuelta al hotel y entre los nervios y dejar todo preparado conseguí relajar cuerpo y mente sobre las 0:30 h. A las 5:30 h. sonaba el despertador. Ya con 35 veranos recién cumplidos, me levanté a la 1ª para una ducha de activación y un buen desayuno con calma en la habitación.
A pesar de que la mayoría del equipo habían conseguido que el hotel sirviera el desayuno a partir de las 6:00, mi estómago está acostumbrado a desayunar con tiempo y la leche con magdalenas, cereales y demás tocó tomarlos un poco antes, como en Madrid. Último repaso y salida hacia boxes con Patri. Noche cerrada. Es en estos momentos cuando te preguntas qué hago yo metido en esto. Sin apenas dormir, aún de noche y dispuesto a meterme en el agua congelada para competir durante 5 horas. Masoquismo puro y duro. Es uno de los rasgos que definen al "perfil triatleta". Llego a boxes a las 6:45 h., de los primeros. Novedad. Voy con calma a hinchar las ruedas y descubro que la bici y el casco (ya sin pegatinas) está mojada. El orballo gallego ha hecho su efecto y el plástico no ha
servido de nada. No le doy importancia y me pongo a hinchar las ruedas. No he traído el móvil y no veo la presión, así que las acabo inflando a ojo, malo será. Toca pegar los geles al cuadro... la cinta aislante se cae por la mojadura, cambio de estrategia. Llevaré el maillot corto en la bici y los geles y barritas dentro. Dejo las cosas en la caja y repaso todo unas 5 veces, hasta vuelvo sobre mis pasos para asegurarme. Aún es noche. Saludo a varios de mi equipo, aún más nerviosos que yo y dejo el hinchador y demás en el coche. Ya son las 7:30 h. y la calma me obliga ahora a apurar. Así que entro de nuevo en boxes, corro por el largo pasillo hasta mi bici, cojo el neopreno y vuelvo hacia el paseo. Allí están ya Fede y Pope (de mi club) con el neopreno puesto y Patri diciendo... "otra vez el último". 
Debe ser genético. Me enfundo el traje a toda prisa, me despido de Patri y pitando a la playa. Se corta la tensión. Ya no veo a nadie, sólo el agua y una marabunta de gente (más de 400) con los nervios a tope. Ya son las 8:00 h., así que me meto sin pensármelo y casi me convierto en cubito. Dudo si lo que se ve enfrente son las Cíes o el Polo Norte. Después de unos segundos de aclimatación, consigo dar unas brazadas que me indican que todo está ok pero que va a ser largo. Salgo del agua, aún a oscuras. No veo las boyas pero me da igual, en el agua la táctica es siempre la misma: seguir al grupo. Estos son los peores momentos, previos al inicio. Busco compañía para relajar tensión. Los favoritos están a la izquierda, para nadar recto. Así que me voy a la derecha de todo para una natación tranquila.
Por suerte, me encuentro con Jaja e Iñaki y me ayudan tanto como un relaxing cup of cafe con leche in playa mayor. Además, empieza a amanecer y ya no da tanta pereza. Sin previo aviso suena la bocina, los primeros corren como alma que lleva el diablo y los de atrás les empiezan a gritar. El simpático debía estar probando la bocina, salida nula. Colocados de nuevo en posición, vuelve a sonar la bocina. Esta vez algunos ya están con el agua por las rodillas y avisan que tampoco vale. Vaya cachondeo. Como yo me lanzo de los últimos ni me había movido, pero no entiendo nada. Suena por 3ª vez y ya no hay vuelta atrás, la gente se lanza a las aguas viguesas y me despido de la playa de O Vao calculo que hasta dentro de 40 minutos. Por delante, un 1º sector de 1900 m. a una vuelta en forma rectangular con las Cíes de fondo. Casi nada. Esta vez no espero al final y en lugar de lanzarme de último me voy al extremo 
derecho en busca de la "calle libre". Aún así, recibo un par de "abrazos" pero mantengo la calma. La experiencia de hace 2 semanas en el polar me permiten mantener la calma y buscar aún más el lado derecho. Tanto que por fin consigo nadar cómodo y con la respiración controlo al grupo que va nadando estirado a unos 50 m. Busco una buena técnica y a los 300 m. nado cómodo. Sé que va para largo y lo único que hago es controlar las distancias para no llevar sustos. Unos minutos después veo la boya roja. Por fin. Pero levanto la cabeza y veo que la gente sigue. Buff, no es esta. Así que me resigno y sigo hacia delante. Ahora sí llego a la boyas rojas triangulares que marcan la mitad y en vez de hacer los 100 m. que las separan hago un rodeo circular de unos 200 m. para evitar golpes. Mientras respiro veo que me sacan metros los que las bordean, pero no me importa. No tengo ganas de fiestas. Esto es muy largo. Así que inicio la vuelta de 900 m. sin ningún golpe, objetivo cumplido. Sigo llevando al resto a 50 m. a mi izquierda y ahora el sol, que empieza a asomar, me da de frente. Además, el gran bloque ya va delante y vamos unos cuántos desperdigados. No sé el camino correcto, empiezo a sentirme un náufrago e intento nadar lo más recto posible sin saber a ciencia 
cierta el camino. La única referencia era una lancha colocada a la derecha con jueces que imagino que avisarían si te desviabas. Así que me centro en izquierda, derecha, izquierda... levanto la cabeza y aún no veo la playa. Se me está empezando a hacer largo. Empiezo a recordar los entrenos en Mera y en Miño para relajarme y cuando vuelvo a levantar la cabeza veo la boya. Pero la veo detrás. Con mi afán por rehuir la pelea y mantenerme alejado del resto, me paso el camino de boyas por la derecha y me paro. Veo la playa pero no sé si seguir nadando por este lado o pasar por debajo de las mini-boyas que forman el pasillo final de unos 150 m. Mientras me cago en los de la lancha por no avisarme, decido volver unos 50 m. hacia atrás y entrar de forma correcta para evitar una posible penalización. Por si se me hacía corta la natación... Tras el último arreón, consigo llegar al Vao y empatizo con Armstrong cuando pisó la luna. Mientras cojo aire corro por la fina arena del Vao (eso sí que es arena y no las piedras de Riazor) consigo parar el crono en 39'43" (puesto 271), casi 2 minutos peor de lo previsto. Y es que entre el rodeo que dí y la vuelta atrás final yo creo que pasé los 2000 m. de largo. Ya en la T1, me hago los casi 200 m. que me separan de la bici por el largo pasillo de boxes y me centro para no olvidarme nada: quito el neopreno, pongo el casco, portadorsal, maillot con geles y 
barritas y salgo lanzado a por el 2º sector dispuesto a completar los 90 km divididos en 4 vueltas lo más rápido posible. El circuito, quitando el primer km de enlace que pica para arriba, es prácticamente llano, picando un pelín para abajo en la ida y al revés a la vuelta. Con buenas piernas, casi el 100% acoplado. Hago el enlace bastante rápido y me acoplo. Recuerdo el Half hecho en Madrid y no me ciego, cadencia alta y cómoda. Empiezo a pasar gente, entre ellos varios de mi club: Roberto (que me acompaña un par de vueltas pasándonos ambos varias veces), Arturo, Fede, Iñaki... a diferencia de Madrid, donde fui el 100% del camino sólo (y también eran 4 vueltas), aquí se me hizo casi imposible. Cierto que éramos más, pero no es excusa. Se me hizo casi imposible guardar la distancia para adelantar de 3 m. y aún más de 10 m. por detrás. Aún así lo intenté. Eso sí, a rueda no fui ni 1 segundo. A pesar de un poco de sangre en mi mano derecha al romper la goma que une la zapa con la bici para la T1, las sensaciones son buenas. Sigo pasando a gente y la mayoría de los que me pasan son "los de lenticular", así que no me preocupo, esos van en otra guerra. Al llegar al giro aprovecho para tomarme una barrita. Quito plato (que llevo los 11 km de ida) y me lo tomo con calma. Llego a la recta de bajada que marca el final de la vuelta y está lleno de gente, como una etapa 
de montaña ciclista. Con el subidón de los ánimos me caliento y hago el inicio en subida a tope. 200 m. después me arrepiento pero ahí ya me he dejado más fuerzas de las previstas. Vuelvo a acoplarme y sigo. El circuito es rápido y sólo hay que vigilar en las 4 o 5 rotondas que hay para dejar sitio a los que te adelantan. Varios llevamos el mismo ritmo y nos vamos pasando unos a otros durante todo el camino, bajo la atenta mirada de un juez. No hay 10 m. entre nosotros, sino 4 o 5 m., pero el juez no dice nada. Me olvido del resto y sigo a lo mío. Al terminar la 2ª vuelta, con los bidones casi vacíos, reorganizo mi estrategia: me tomo el gel que llevo en el botellín y decido tirarle los 2 botellines a Patri para coger unos nuevos en el próximo avituallamiento. Cuando lo hago, un juez me grita que eso es sanción.
Por supuesto, yo ni idea después de ver a todos los demás tirándolos en los avituallamientos. Así que le digo "lo siento" y sigo pedaleando sin pensar en si me penaliza o no. En esta vuelta paso a Héctor y a Pope del club y después de haber hecho lo propio con Carlos en la vuelta anterior creo que sólo me queda Fran, puesto que nuestro punta de flecha Diego tuvo que abandonar por una caída. Ahora, en este "grupo" que nos vamos pasando manteniendo las distancias viene Juan, también del club, con el que aprovecho para charlar un rato. Al llegar al retorno de la 3ª vuelta cojo los bidones en el avituallamiento y quito el plato. Esta vez quiero hacer un buen sector final y no cargo las piernas. Mientras voy acoplado veo a varios grupos que sí van chupando rueda, sobre todo a los que marchan primeros a grandes velocidades. 
A mí me da igual, ellos sabrán, yo sigo a lo mío. Siempre que puedo, y sin quemarme, voy delante. Cuando me pasan, intento dejar 4 o 5 m. y algo de separación lateral. Aún así, es incómodo tener que ir siempre preocupado por las distancias. Inicio la 4ª vuelta y me tomo otra barrita. Me encuentro bien pero no me ciego. Ya pensando en el último sector, aparece un pequeño problema: me entran ganas de evacuar. Me paso los 11 km de ida de la última vuelta pensando en cuándo hacerlo, si en el último sector o en la bici. A falta de 5 km, casi improvisando y con la vejiga pidiendo auxilio, veo un contenedor y me lanzo. Abandono a mis compañeros de fatigas e inicio una "T3" sin saberlo. Porque esto no me había pasado nunca ni lo había ensayado. Dejo la bici, me desabrocho el maillot y empiezo a quitarme el tritraje. Me paro y analizo la situación. Cambio el plan y subo la pernera. Casi la rompo pero lo consigo. Vuelvo a ponerme el maillot y después de casi 3 minutos me vuelvo a subir a la bici. Esta vez sí, me hago los últimos 4 o 5 km sin referencias ni por delante ni por detrás, apretando para minimizar la pérdida. Tras el enlace de bajada llego a la T2 terminando el sector ciclista en 2h 31' 15" (puesto 170) y ahorrando fuerzas. Mientras oigo los ánimos de Patri y demás amigos, dejo la bici (por suerte, tras una carrera corta con ella por mi colocación en boxes)
casco y maillot, me calzo las zapas y la visera y salgo como un foguete. Por delante, 21 km divididos en 4 vueltas por un circuito prácticamente llano con una corta subida al inicio de cada vuelta. Bajo la pernera que aún tenía subida desde "el pit-stop" y pongo "modo caza y captura". Con un gel con cafeína en cada mano inicio mi particular remontada y en busca de terminar al 100%. Nada más salir veo a un corredor que va adelantando y lleva buen ritmo. Sin cegarme, lo cazo y me mantengo a su estela. Antes de llegar al avituallamiento lo adelanto, me tomo un gel con cafeína, 2 tragos de agua y a seguir. Terminando la 1ª vuelta, en una larga recta que pica hacia abajo veo a lo lejos la zona de boxes por donde hay que pasar en cada vuelta. Está a reventar. Una de las imágenes del año. Sin duda. Cientos de personas agolpadas a los lados y animando sin parar. La piel de gallina. No me queda más remedio que subir un puntito. Las sensaciones son muy buenas. No voy a tope por miedo a reventar pero no me guardo nada. Los gritos de ánimo de Patri, gente del club y demás colegas ayudan mucho y me encuentro muy cómodo. En cada avituallamiento, por miedo al flato, me limito a echarme una botella de agua por la cabeza y listo. Ni powerade, ni plátano, ni esponja ni nada. Me refresco y sigo. Paso de cambiar nada. Comienzo la 2ª vuelta
con la subidita y me creo el Gómez Noya. Es el problema de ir tan retrasado. Paso a la gente como si yo acabara de empezar a correr y ellos llevaran una maratón (me imagino que similar, pero al revés, cuando me pasan en el agua). Eso sí, en realidad yo también voy justito. Pero a otro ritmo. Pierdo la cuenta de a los que adelanto y me centro en "pasar al siguiente". Sin reloj, voy por sensaciones. No veo a nadie del club, no sé qué tal irán. A mitad de la 2ª vuelta me empiezo a encontrar aún mejor (debió ser el gel con cafeína) y aprieto un poco más. La gente que está entrenando por la zona, como ya hizo en el sector ciclista, me anima y me dicen que llevo un ritmo muy bueno. Se agradece. Pienso que aún queda mucho y no quiero reventar. Pero me echo otra botella de agua y sigo. Por suerte, no hace mucho calor. Vuelvo a pasar  por la zona de meta y el griterío es increíble, vaya
momentazo. Al inicio de la 3ª vuelta paso a Iñaki, Arturo, Héctor y Carlos del club, me animan y por fin estoy haciendo la carrera para la que entrené, corriendo como sabía que podía hacerlo. Sigo cazando corredores y no bajo el ritmo. En el avituallamiento intermedio me tomo el 2º gel con cafeína que llevaba en la mano y bebo 2 sorbos de agua rezando para que no me dé el flato. Lo consigo. Entro por la zona de meta a tope para completar los últimos 5 km. Ni idea del tiempo que llevo. Mi objetivo previo, bajar de 5 horas. Subo el puntito que me queda y el isquio derecho me da un pequeño aviso. Lo que me faltaba, romper en la última vuelta con la carrera que me está saliendo. Así que decido mantener ese ritmo y rezar. A falta de 4 km paso a Rómulo, compañero de batallas en todas las carreras y un crack. Va tocado y no puede 
aguantar mi ritmo. También paso a Jaja, al que le queda otra vuelta y nos damos ánimos. No va nada mal para estar debutando. A falta de 1 km veo a un corredor que aprieta. Pongo el piloto en reserva y echo el resto. Me lanzo a tumba abierta por la larga línea hacia meta. Lo paso, me anima y entre el griterío giro a la izquierda para enfilar la última recta. De repente, veo el reloj colgado en la meta: 4h 36 minutos... "ni de broma", pienso. El estado de shock dura 2 segundos, lo que tardo en mirar que no venga nadie detrás y poder disfrutar de la entrada en meta levantando los brazos con el objetivo cumplido. Vaya regalo de cumpleaños, casi 24 minutos por debajo del objetivo y entrando en meta al 100% y muy entero. A pesar de pequeñas dificultades como no poder dar casi pies en el agua y molestias al correr por una fuerte tendinitis en la zona de la tibia próxima al tobillo, pude darlo todo y conseguir un tiempo que ni había soñado. Termino la media maratón del último sector en 1h 21' 19" (puesto 29) y finalizo la prueba con un crono de 4h 36' 23" en el puesto 103º de 405 finalizados y ya dentro del GGEE de 35 a 39 desde hacía unas horas. En la meta me espera Patri, que tampoco se lo cree. Ya somos 2. Mientras intento asimilar todas las sensaciones, me cuelgan mi medalla de
 finisher (muy chula) y me dan la camiseta (tb muy bonita). Felicito a los colegas que ya han llegado (entre ellos Juan del "Esteiro Team" que me saca cerca de 1 minuto en meta y Carlos del NoSportLimit que me saca 2 y Fran, que me quita el honor de ser el 1º del club que me saca 3), me tomo 2 vasos de "bebida recuperadora" y me voy a la zona de meta con Patri para ver llegar al resto de la armada rojilla. La alegría es increíble. Última prueba, cumpleaños, objetivo cumplido, buen tiempo... todo redondo. Mientras hablo un rato con Patri y esperamos al resto del club, las piernas empiezan a convertirse en bloques de mármol. Pero no tengo ganas ni de estirar. Después de ver llegar a varios tricolegas (Rómulo, Julio, Pope...) decido ir al puesto de fisio para que me recompongan un poco las 
 piernas al menos para poder conducir hasta Betanzos. Bien, solamente hay 8 por delante y 4 camillas. 10 minutos después sigo en el mismo sitio, no sé si les están haciendo un masaje o están echando la siesta, así que me resigno y voy a lo "Robocop" hasta el coche, cojo la mochila y me doy una fantástica ducha en agua fría al "estilo militar". Después de "ponerme guapo" me encuentro a más amigos (en la foto con David, mi compi de Inef, que debuta con un tiempazo) y comentamos los lances de la carrera. Cojo el avituallamiento final (platos con tortilla, empanada y sandwich a barrer) con un powerade (había cerveza, agua...) y me cuesta comer. Después de tanta barrita y gel mi estómago está bien pero sin ganas de asimilar más comida. Después de las fotos de rigor y de felicitar a todos mis compañeros de club (con la pena de Diego que para el año hará top-20 seguro), me voy ya con morriña de vuelta a casa con Patri, que me animó un montón durante toda la prueba y me ayudó a conseguir uno de mis sueños de la temporada. Resumiendo, este día ha entrado en el podium de los mejores momentos vividos en este mundillo hasta ahora. Desde los entrenos en equipo tanto en Mera como Montesalgueiro hasta la "concentración" en el hotel y finalizando con la carrera, de 10. En cuanto a la 
 carrera, le doy un 8. Como puntos a mejorar, aunque no sé si se puede, la hora de inicio (demasiado temprano, total calor lo vas a pasar igual) y el servicio de fisio (con 5 min. por persona para aliviar un poco las piernas creo que llega, no media hora), sin tener en cuenta la permisividad de los jueces con el drafting que a mí no me afectó en primera persona. Pero con ese entorno, el ambiente, la distancia, los avituallamientos y la atención hasta el último detalle creo que puede ser una prueba referente en Galicia en los próximos años. Los ganadores fueron José Manuel Pardo y Aida Valiño, 2 clásicos en el triatlón gallego. Para el año espero volver y mejorar aún más. La distancia me encanta y el sabor de boca que me deja este Desafío Islas Cíes es fantástico. Ahora toca ya buscar nuevos retos y nuevas pruebas que me ayuden a seguir progresando en este "universo triatlón", pero eso será ya en la 3ª temporada... ¡hasta la próxima!

PD: me gustaría, en 1º lugar, dar las gracias a todos los que me han ayudado a conseguir este reto, desde los que leéis y me animáis a través de este blog, pasando por mis tricolegas de entreno, del club, mi entrenador Emilio... hasta llegar a Patri, mi eterna compañera y sufridora,
sin los cuales no habría llegado hasta aquí ni de lejos.
Sin duda en esta ocasión merece un especial agradecimiento Diego, compi del tri coruña, que nos organizó entrenos para larga distancia durante varias semanas y tb la cena previa a la carrera. En sus piernas se veía un top-20 que seguramente conseguirá el año que viene.
También me gustaría felicitar a todos mis amigos (a algunos ya los considero, en el amplio sentido de la palabra) que han llegado a la línea de meta cumpliendo su sueño y a los que sé que les ha hecho tanta ilusión como a mi: a todos los del club (Héctor, Fede, Julio, Arturo, Pope, Roberto, Fran, Iñaki, Carlos...), a Juan y Jaja del "Esteiro Team", a David, Rómulo, Nando... espero poder compartir carreras durante muchos años con todos vosotros y que las disfrutemos tanto como esta... ¿cuándo es la siguiente?